Se acaba la tercera década del siglo xxi y el general de división amancio longares se pregunta, mientras vuela de sevilla a madrid, qué terminarán decidiendo las máximas autoridades españolas en el caso de que la posibilidad de conflicto armado en la zona del estrecho de gibraltar se transforme en conflicto abierto; si españa, cuando llegue a tal encrucijada, se comportará como un tigre de bengala o como un temeroso y asustadizo gorrioncillo.una parte significativa del ejército marroquí se ha alzado en armas contra el rey en el norte del país alauí, y divisiones de infantería y caballería amenazan la frontera española de ceuta. han comenzado cuarenta y ocho horas dramáticas en las que españa se prepara para la guerra mientras intenta evitarla a toda costa en los foros diplomáticos y militares mundiales. mientras tanto, como la mente de los humanos tiene estos caprichos, y lo mezcla todo aunque sea con distintas intensidades, la de amancio longares vuela más rápido que el avión militar en el que viaja y no se detiene hasta que llega a la academia militar de zaragoza, muchos años atrás, cuando su compañero nem
