Saturnino, un chiquillo que reparte el día entre la casa de sus padres, presidida por el amor a los libros y una relativa normalidad, y el desenfado de los moradores de la casa de enfrente (don pepón, un alfarero que ve pasar la vida desde su orinal; la vicenta, su mujer, que se desvive por satisfacer las veleidades del hijo de ambos, y el obispo, el hijo simplón, obsesionado con entregarse al sacerdocio y proclive a encapricharse de los objetos más peregrinos), vivirá un antes y un después en aquel verano de 1960. más allá de los miembros de las dos familias, nos encontraremos con otros personajes entrañables, divertidos e inolvidables: ramona, barriguita verde, jaco, el muerto, el marqués de la tostada, pedro i el grande o el doctor pellejero, estrafalarios especímenes, que conforman un mundo disparatado e histérico. a raíz de uno de los desatinos del obispo, la rutina de sus padres y del resto de personajes se verá alterada por un gravísimo incidente, que traerá la inquietud a los vecinos de un pueblo en el que nunca pasa nada. pertrechado de humor, sin por eso renunciar al misterio y a la intriga, el autor nos lleva por un recorrido surrealista, a lo largo del cual nos salen al encuentro una fiel ambientación de un tiempo pasado, veladas críticas a una época ya superada y guiños a la cultura, vigoroso elemento que nos hace libres e independientes. ientes.
